PARA MEJORAR LA CALIDAD DEL SISTEMA EDUCATIVO
Como ya hemos advertido, de nuestros pobres resultados en PISA y más allá (y acá) se desprende que la mejora de la calidad del sistema educativo ha de ir a la raíz y no quedarse en los síntomas. Por ello, lo primero que ha de tenerse en cuenta es hacia dónde se pretende ir, es decir el modelo de persona formada que buscamos para nuestros alumnos.
Después, la sensatez reclama que se prioricen la educación primaria y la secundaria, ya que si los alumnos no adquieren una buena base es imposible obtener una buena calidad en los niveles superiores.
Si se quiere que los alumnos se conviertan en agentes responsables y entusiastas de su propio conocimiento y mejora personal, deben ser:
-Buenos lectores, que saben leer con fluidez y comprensión, que saben redactar textos coherentes y gramaticalmente correctos.
-Personas con sentido de la honradez, que procuran ahondar en el conocimiento de sí mismos y del orden moral para actuar honestamente.
-Personas cultas, preocupadas por adquirir las bases de una cultura general, con las claves de sentido adecuadas para interpretar el mundo e intervenir en él.
Se ha dicho también que la manera más rápida de conseguir mejoras en un sistema educativo es permitir que las escuelas exijan esfuerzos y buena conducta a sus alumnos. Parece obvio, pero…
Si esto no se cuida, no se lograrán los objetivos fundamentales de la educación primaria, la enseñanza secundaria se convertirá en enseñanza primaria, y la universitaria en secundaria, y de este modo la sociedad no podrá contar con buenos ingenieros, profesores, abogados y médicos (ni políticos, ni economistas, ni psicólogos, etc.) con la calidad humana necesaria y en número suficiente, ya sean hombres o mujeres.
Abundarán, en cambio, individuos -hombres y mujeres- que pensarán fundamentalmente solo en sí mismos, que buscarán medrar o pasar la vida con el menor esfuerzo posible rehuyendo el compromiso y el sacrificio, y buscando atajos constantemente, e incluso, si hace falta, haciendo trampas: “todo el mundo las hace, la clave es que no te pillen…” Dados a reivindicar sus derechos y olvidando sus deberes, a la espera de subsidios en lugar de apoyarse en sus propios méritos, en su esfuerzo para autosuperarse y en su perseverancia. En definitiva, mediocres (aunque lleguen a titularse como ingenieros, profesores, abogados, médicos, políticos, etc.)
Pero hay aún algo más esencial. ¿Más aún? Sí. Antes es preciso contar con profesores y profesoras, maestros y maestras, que tengan una conciencia muy clara de todo lo anterior. Que sean honestos, responsables, competentes y entusiastas, porque serán el espejo en que se miren sus alumnos. Difícilmente lograrán que estos alcancen metas que ellos no valoren y vivan.
Comparando PIAAC -investigación internacional sobre los conocimientos de los adultos- con PISA, Eric Hanushek, de la universidad de Stanford, afirma que los países que disponen de profesores de un alto nivel de lengua y matemáticas son los que logran alumnos con un alto nivel de conocimientos en estas materias. Resalta también la importancia del ambiente de los centros educativos para el trabajo del profesorado. Su conclusión es que si un país quiere subir en el ranking PISA debe empezar por disponer de profesores inteligentes y bien formados, que aman su trabajo. Para lograrlo, dice entre otras cosas, la profesión docente debe atraer a los jóvenes más valiosos.
(Publicado en el semanario La Verdad el 6 de febrero de 2026)
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