viernes, 21 de diciembre de 2012

TODO ERA MUY BUENO

Una maravilla de luz y de sonido ante 
la belleza de la creación... 
Paz.
Disfrutadlo, amigos

(pinchad en el enlace:)



"La criatura debe alabar al Creador, pero el libro del Génesis nos revela que el Creador alabó en primer lugar a su criatura. Y varias veces, como si una sola no bastara. En fin, ante su obra acabada, concluyó que 'todo era muy bueno', por eso santificó el séptimo día con un reposo que debe ser el eco de ese reconocimiento. ¿Habrá sido destruido todo después del pecado? Los dones del Señor se dan sin arrepentimiento. Aun herida, esta tierra es bella.

"...Resulta que eso es lo que produce siempre la experiencia de las bellezas de aquí abajo: cierta alegría y al mismo tiempo un sentimiento de exilio. La belleza tiene 'la capacidad de herirnos en el momento mismo en que nos encanta con su plenitud y su dulzura sin igual' (M. Cagin). Son las cosas, en su presencia misma, las que nos sugieren un más allá. La realidad creada está en tensión, por naturaleza, bajo nuestras miradas. Nunca está más cercana que cuando nos remite al infinito. Amarla es también, por lo tanto, amar a su fuente, es también desear esa fuente inaccesible.


"Una Providencia baña todo el universo material. El que la sabe admirar es llevado a confiar en ella. Ha sacado el mundo de la nada, ¿cómo no iba a tener la fuerza de sacar nuestros cuerpos de la tumba? Nuestra esperanza en la otra vida se apoya en nuestro asombro ante esta vida, que es su germen. Nuestra disposición al martirio procede de nuestra admiración ante una brizna de hierba.


  'Sentir la belleza de una cosa, como lo hacemos sin que nada nos prepare y menos aún nos obligue a ello, es experimentar que resplandece más allá de sí misma; es experimentar, al final de los finales, que esa cosa abre algo, para no acabar ya nunca... Por ella podría comenzar la preparación del cielo más alto. En la misma tierra, que ya no se abriría solamente a golpes de pala para las tumbas'. (Ph. Jacottet)"


(F. Hadjadj: Tenga usted éxito en su muerte. 

Nuevo Inicio, Granada. Págs. 138-148)



domingo, 9 de diciembre de 2012

¿EL AMOR, FUERTE COMO LA MUERTE?

"Dice el Cantar de los Cantares que 'el amor es fuerte como la muerte'. Algunos sentimentales querrían que el versículo afirmara que el amor es más fuerte que la muerte. Sueñan con una abolición de ésta en aquél.


Es una finta. El amor, en tanto que potencia vivificante, tiene una potencia mortal, limitada. No abole la ley de la muerte física. La realiza.

Nos pide morir por el otro, ordena la desmesura del sacrificio. Morir por amor, por la justicia y la misericordia, es signo de la suprema vitalidad, sin la cual ya estaríamos muertos en el alma."

("Cuando se pregunta a una pareja cómo han hecho para permanecer juntos 65 años, la mujer responde: 'Nacimos en una época en la que, cuando una cosa se rompe se repara, no se tira."

(...) "Ese futuro de la muerte en el presente del amor es probablemente uno de los secretos originales de la temporalidad..." (E. Lévinas) ...Isidore Duru no leyó a Lévinas... Pero en sus últimas horas experimentó eso: habría perdido menos su tiempo si lo hubiera dado más. Pero, ahora, era demasiado tarde. Entonces llamó a sus hijos en torno a su lecho, a los vivos, para que lo escucharan; a los muertos, para que le ayudaran a hablar. Les pidió perdón. Les confió que también su vida estaba abortada. Que él no era más que un chiquillo, un feto, un embrión de hombre. Porque un hombre de verdad, ahora se daba cuenta, es un santo. Pero que él se iba, esperaba, hacia el Padre de las misericordias. Luego llamó a la enfermera para que viniera a vaciar el orinal."

(Fabrice HADJADJ: 
Tenga usted éxito en su muerte. Págs. 87-88)

La muerte de Don Quijote. Doré.

HUMOR Y SISTEMA EDUCATIVO

A ver lo que nos hacen con la LOMCE.
Para variar un poco, y aligerar la sobrecarga de neuronas, vamos a liberar un poco de endorfina. 
A lo mejor Don José Mota, con sus hipérboles, está apuntando más certeramente que otros.
Mejor tomarlo con un poquillo de humor.


jueves, 6 de diciembre de 2012

UNA ESPERANZA QUE ROMPE MI ORGULLO

UNA ESPERANZA QUE ROMPE MI ORGULLO

(Fabrice Hadjadj: Tenga usted éxito en su muerte
Nuevo Inicio, Granada, 2011, pág. 81)

     "Deseo la felicidad, pero mi muerte y mi impotencia me muestran que yo no podría procurármela por mí mismo: tengo que esperarla de otro. Y ese otro no puede ser solamente otro hombre, tan limitado y falible como yo. Tengo que apelar a una potencia de lo alto. El tiempo me lleva a la paciencia y a la plegaria. La esperanza a que me obliga remite de mí mismo a una alteridad radical: es una esperanza que rompe mi orgullo y que me invita, desde ahora, a abrirme a los demás y, por encima de todo, al Otro salvador. No lo digo por ser judío. Tampoco por ser cristiano. Es un hecho real. O mejor, es que la realidad es judeocristiana. Yo no tengo nada que ver. Intenté, en otro tiempo, hacer que se pareciera a mis mejores sentimientos, convertirla al agnosticismo. No tuve éxito."


NOTA: Fabrice Hadjadj (Nanterre, Francia, 1971), de padres de ascendencia judía e ideología maoísta. En su juventud se acercó al pensamiento de Nietzsche. Convertido al catolicismo en 1998, se dice a veces "un judío de nombre árabe y de confesión católica". Es uno de los filósofos más leídos -y más lúcidos- del panorama actual.

EPICURO Y GABRIEL MARCEL, DOS POSTURAS ANTE LA MUERTE

DOS POSTURAS ANTE LA MUERTE

(Tomado del libro de 
Fabrice Hadjadj: Tenga usted éxito en su muerte.
Nuevo Inicio, Granada, 2011, págs. 67 y 73)



     Dice Epicuro que la muerte no debe inquietarnos... "Mientras nosotros vivimos la muerte no ha venido... y cuando ha venido ella, ya no vivimos nosotros. Así, la muerte ni es contra los vivos ni contra los muertos; pues en aquéllos todavía no está, y en éstos ya no está." (A Meneceo) Tras esto, Epicuro se burla de los temores infundados de la multitud. Pero, al parecer, la multitud se ha hecho epicúrea a este respecto. Tiende a negar la muerte como algo que no nos concierne mientras vivimos, aun cuando nos rodee por todas partes. (...)

    Escribe Gabriel Marcel: "Lo que cuenta es la muerte de los que amamos." (Presencia e inmortalidad, 10/18) El hombre no es solamente el animal que se vuelve hacia el porvenir, es también el animal hecho para el amor y la comunión. Por el amor, nuestra alma está intencionalmente más en el ser amado que en nuestro propio cuerpo. Así que amar es, en cierta manera, morir a uno mismo para vivir en el amigo; y perder a ese amigo es sufrir su misma muerte. Su muerte se convierte en la mía, una muerte viva que yo llevo aquí abajo, más dolorosamente que él, tal vez. De esa muerte no se puede decir que no sea nada. No se puede decir que que cuando ella está ahí nosotros ya no estamos.

     ...En esa multitud denigrada por Epicuro, ¿cuántos no estarán dispuestos a entregar su vida por salvar la de sus hijos o la de sus padres? Mueren a cada momento, no sólo porque saben que la muerte está cerca, sino porque temen la muerte del prójimo. Y esa manera de estar muriendo ya no tiene nada de morboso. Es la afirmación más fuerte de la vida, la más viva, pues es la más amante.

MUNCH: Muerte en la alcoba.

lunes, 3 de diciembre de 2012

EDUCACIÓN Y RELATIVISMO


UN TEXTO ANTOLÓGICO SOBRE LO ESENCIAL EN LA EDUCACIÓN Y SOBRE LA CLAVE DE LA ACTUAL CRISIS EDUCATIVA
(Nos falta una referencia esencial para distinguir qué es lo más importante en la educación de la persona)

Para educar en la verdad es necesario saber sobre todo quién es la persona humana, conocer su naturaleza… Ésta es la cuestión fundamental que hay que plantearse: ¿Quién es el hombre? El hombre es un ser que alberga en su corazón una sed de infinito, una sed de verdad –no parcial, sino capaz de explicar el sentido de la vida…- Por eso, la primera educación consiste en aprender a reconocer en el hombre la imagen del Creador y, por consiguiente, a tener un profundo respeto por cada ser humano.
  
Para ejercer su libertad, el hombre debe superar el horizonte del relativismo y conocer la verdad sobre sí mismo y sobre el bien y el mal. En lo más íntimo de la conciencia el hombre descubre una ley que él no se da a sí mismo, sino a la que debe obedecer y cuya voz lo llama a amar, a hacer el bien y huir del mal, a asumir la responsabilidad del bien que ha hecho y del mal que ha cometido. Por eso, el ejercicio de la libertad está íntimamente relacionado con la ley moral natural, que tiene un carácter universal, expresa la dignidad de toda persona, sienta la base de sus derechos y deberes fundamentales, y, por tanto, en último análisis, de la convivencia justa y pacífica entre las personas.

En nuestro mundo el valor de la persona, de su dignidad y de sus derechos está seriamente amenazado por la extendida tendencia a recurrir exclusivamente a los criterios de utilidad, del beneficio y del tener. Es importante no separar el concepto de justicia de sus raíces trascendentes. La justicia, en efecto, no es una simple convención humana, ya que lo que es justo no está determinado originariamente por la ley positiva, sino por la identidad profunda del ser humano. La visión integral del hombre es lo que permite no caer en una concepción contractualista de la justicia. La “ciudad del hombre” no se promueve sólo con relaciones de derechos y deberes sino, antes y más aún, con relaciones de gratuidad, de misericordia y de comunión. 



Autor: Benedicto XVI

domingo, 2 de diciembre de 2012

CARPE DIEM Y ESPERANZA


(Cita del magnífico libro de Fabrice HADJADJ: Tenga usted éxito en su muerte. 
Ed. Nuevo Inicio, Granada, 2011, págs. 63-4)

"...No puedo coger el día ('carpe diem') verdaderamente más que si asumo una historia y conservo una esperanza. Ese paisaje que está ante mí, por ejemplo, con esos pinos, con su río, su puente del siglo XV, lo saboreo mucho más si lo sé impregnado de toda la aventura de la tierra de Francia y de Provenza, surcado por nuestros ancestros y nuestros contemporáneos, tembloroso todavía por el paseo que acabo de dar con mi hija Esther. Y lo saboreo todavía más si, proyectándome en el provenir, percibo su fuerza y su fragilidad, la esencia que ofrece a los incendios, por una parte, pero también esa especie de anticipo de un país nuevo y eterno que aflora en su belleza.

   Lo mismo pasa con una mujer: el abrazo es más fuerte si se vive en el coronamiento de una historia común, que entrelazaba los destinos, pero también en la acogida de lo que el porvenir reserva todavía de pruebas y de alegrías donde apoyarse el uno en el otro. Anticipar la muerte no hace que el abrazo sea menos profundo. Esa hora es más preciosa por aparecer más rara, como arrancada de la nada: el cuerpo que toco se convierte en una especie de relámpago palpable, tanto más cegador por cuanto que está a punto de desaparecer. Pero aún más fuerte es anticipar, no sólo la muerte, sino también la resurrección: el cuerpo que toco, prometido a la gloria, me da ya en esperanza el acariciar lo eterno, rozar la gloria de Dios. Una pareja que cree en la resurrección de la carne conoce goces que el libertino no imagina."